Las pulseras son artículos de joyería que se ponen como adorno, habitualmente en las muñecas aunque también en los tobillos. Las pulseras han servido desde la antigüedad como ornamento y con diversos significados. Existe un sinfín de pulseras creadas con todo tipo de diseños, desde el más clásico al más contemporáneo, y elaboradas sobretodo con metales preciosos, principalmente la plata y el oro.
Como en tantos otros artículos de joyería no existen reglas fijas a la hora de llevar una pulsera. Sin embargo es aconsejable tener en cuenta ciertos factores que nos permitan elegir y combinar mejor según nuestras características físicas, ropa que llevemos y la ocasión. Éstas son algunas pautas relacionadas con el físico.
Grosor de la muñeca
A las personas con muñecas muy delgadas les favorece tonos más intensos y brillantes de pulseras porque les ayudará a realzar esta zona del brazo. Sin embargo las pulseras deberían ser de menor tamaño porque las grandes hacen parecer la muñeca más pequeña. Inversamente, a las personas con muñeca gruesa les favorece brazaletes más grandes con formas sencillas porque el grosor de la muñeca puede parecer mayor si se utilizan pequeñas.
Longitud de los brazos
A las personas con brazos largos les favorece las pulseras amplias y de gran tamaño porque las pulseras pequeñas pueden dar la sensación de tener un brazo más largo.
Tamaño de las manos
Las personas de manos pequeñas o dedos cortos se verán mejor con pulseras pequeñas porque las de mayor tamaño pueden hacer parecer todavía más pequeñas las manos. Mientras que las personas con manos grandes deberían elegir pulseras de mayor tamaño.


