Propiedades de las gemas


TurquesaDureza

Se entiende por dureza de un mineral a su resistencia a ser rayado. La escala de Mohs permite tomar esta medida ordenando 10 minerales muy conocidos de menor a mayor dureza. El ámbar con valor 2 en la escala de Mohs  y el diamante con valor 10 son los dos extremos entre los que puede variar la dureza de las gemas. Las mejores gemas suelen tener una dureza mayor que 7. Entre ellas podemos encontrar el diamante, rubí, zafiro, la esmeralda y el topacio. Esta propiedad facilita una mayor protección del polvo atmosférico y otros agentes externos. Gemas como la espodumena, algunos granates, ópalo, circones y vidrios, entre otros, suelen presentar una menor dureza requiriendo de una mayor protección y cuidado. La turquesa, el azabache, la turquesa y el ámbar presentan una baja dureza lo que les hace disminuir su valor respecto a los anteriores a pesar de su belleza. En general las gemas suelen comercializarse en formas redondeadas por ser menos susceptibles al deterioro.

Transparencia

Las piedras preciosas pueden ser transparentes, opacas o traslúcidas  en función de la mayor o menor facilidad que que ofrezcan para que la luz atraviese el mineral. Las estructura cristalina, el grosor, las impurezas que pueda tener y la conservación de la superficie son algunos de los parámetros que influyen para determinar el nivel de transparencia.

Dispersión

Se llama dispersión a la diferencia entre la desviación mayor (violeta) y menor (rojo) de los distintos colores en los que se separa la luz blanca al atravesar un prisma fabricado con una determinada sustancia y refractarse. En las piedras preciosas el efecto de la dispersión se llama fuego. Si se ilumina con una potente luz una piedra preciosa con alto nivel de fuego se puede apreciar en distintos puntos de la gema un efecto arco iris. La gema con más fuego es la esfalerita. También tiene un alto índice de fuego el diamante y el circón.

Color

Aunque algunas piedras tienen un color propio muchas de ellas son incoloras en su estado puro y sólo toman su color al contener pequeñas cantidades de impurezas en la red cristalina. Las piedras preciosas que presentan esta propiedad pueden ser de varios colores y se llaman alocromáticas. El diamante, las turmalinas y el berilo son algunos ejemplos. Las distintas tonalidades de color que puede presentar una piedra preciosa es otro de los factores que condicionan su valor.

Exfoliabilidad

Las piedras preciosas pueden presentar planos paralelos en su estructura que facilitan una posible partición en esos puntos. Los planos de exfoliación representan una debilitad estructural de la gema y pueden dificultar su tallado.

Tenacidad

La tenacidad está relacionada con el grado de “no fragilidad” de la gema. Concepto que no debe confundirse con la  dureza ya que la tenacidad es al grado de cohesión interna de las partículas del mineral mientras que la dureza se refiere a la resistencia de la gema a ser rayada. De este modo, piedras preciosas como el diamante presenta un alto nivel de dureza pero alta fragilidad y vulnerabilidad al golpe, mientras que otras gemas son de baja dureza pero tienen un alto nivel de tenacidad.

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