La importancia del oro en joyería
El oro es una formidable materia prima en joyería. El motivo es que el oro es un metal muy maleable que permite crear numerosas formas y diseños. El oro tiene además un color muy atractivo, un aspecto brillante y la propiedad de ser duradero. Por todo ello las joyas de oro en general y los anillos en particular han jugado un papel ornamental, económico y simbólico de gran importancia.
Propiedades
El oro posee una gran resistencia a los procesos de oxidación y a la humedad, siendo un muy buen conductor de la electricidad. Es extremadamente maleable y dúctil hasta el punto de que se pueden crear láminas muy finas a partir de una pequeña cantidad de oro.
El oro puede formar fácilmente aleaciones con otros metales. En joyería se requieren de estas aleaciones para aumentar su dureza y punto de fusión, también para crear colores diferentes al propio del metal en su estado natural.
Pureza
La pureza de las aleaciones de oro se mide en quilates. 24 quilates es considerado oro puro. 18 quilates contiene la siguiente proporción: 18 partes de oro y 6 partes de otro metal. 14 quilates de oro contiene 14 partes de oro y 10 partes de otro metal y así sucesivamente hasta los 10 quilates. El oro de 24 y 22 quilates no es muy utilizado para elaborar joyas por ser demasiado blando, hecho que dificulta que pueda mantener la forma con ciertos diseños. El oro de 14 quilates es el más comúnmente utilizado para las alianzas matrimoniales por ser más asequible sin perder su belleza. El oro de 18 quilates también se le conoce como oro de primera ley
La razón por la que se suele mezclar el oro para elaborar joyas es conseguir aumentar su dureza , poder modificar su color y hacerlo más asequible al bolsillo del consumidor.
No hay que confundir los quilates de una aleación de oro con los quilates cuando hablamos de diamantes. En este último caso los quilates se refiere al peso del diamante en cuestión y no a su pureza.
Fotografía Lingote de oro. Fuente: usuario PHGCOM de Wikipedia


