Introducción
Las gemas o piedras preciosas tienen casi siempre un origen mineral. Una vez talladas y pulidas adecuadamente se utilizan en joyería como ornamento. Las gemas han sido históricamente muy valoradas por su belleza y durabilidad. Su valor puede multiplicarse exponencialmente en función de su rareza, tamaño y perfección. Su dureza, las tonalidades de color que ofrezca, la forma peculiar del cristal y el fenómeno óptico que presente son también factores que condicionan su precio.
Las joyas de plata y oro combinan muy bien con las gemas creando hermosas joyas donde el precio viene determinado no sólo por el valor intrínseco de la plata, oro y gema que contengan sino también del diseño y calidad de la joya obtenida.
Clasificación de las gemas
Las gemas suelen clasificarse en dos grupos: las piedras preciosas y las semipreciosas. Se consideran preciosas la esmeralda, el rubí, el zafiro y el diamante. En algunas clasificaciones el diamante no se menciona dentro de este grupo. Entre las semipreciosas podemos señalar el ámbar, jade, cuarzo, turquesa , amatista, citrino, granate, topacio, peridoto, ópalo y aguamarina.
Los diamantes también pueden clasificarse por la forma del tallado. En este sentido mucha gente se plantea cuál es la diferencia entre un diamante y un brillante. El brillante es un tipo de corte del diamante , con forma redondeada , siendo por otra parte el corte más común en los diamantes.
El tallado
La comercialización de las gema requiere de un proceso de tallado y tratamiento que hace incrementar notablemente el valor de la piedra preciosa en bruto. Estas tareas requieren de un alto grado de cualificación y experiencia, especialmente si estamos ante una pieza de alto valor por su tamaño o rareza.
Con la talla y el pulido se pretende resaltar y mejorar las cualidades de brillo, transparencia, color, dispersión y otros efectos ópticos. Durante este proceso puede perderse parte del material existente inicialmente en la gema haciendo disminuir su peso.
Las inclusiones
Las piedras preciosas absolutamente puras y perfectas son muy poco frecuentes. Normalmente presentan alteraciones en sus cristales o tienen cuerpos extraños en su interior. Estas alteraciones o cuerpos se denominan en joyería “inclusiones”, a veces sólo visibles al microscopio. Estas inclusiones pueden consistir en otros minerales o incluso elementos del mismo mineral. Las inclusiones también pueden ser orgánicas como restos de plantas o insectos. Estas inclusiones son además una fuente de información para el gemólogo sobre el origen y formación de la gema.
Son especialmente interesantes las inclusiones orgánicas que se dan en las piedras de ámbar. Se trata de restos de plantas e insectos que quedaron atrapados en durante su proceso de formación hace 50 millones de años. Poseen una inmensa utilidad científica a la hora de ilustrar como eran las formas de vida terrestre así como realizar investigaciones evolutivas.
Fotografía de Diamantes thumbnail realizada por Mario Sarto el 4 de Febrero, 2004




